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  • lienzo MPH

    “Entre lo sublime y lo pintoresco”
    El paisaje es un constructo cultural con un doble carácter,  por una parte físico, en cuanto medio natural transformado por la acción del ser humano, y por otra parte mental, en cuanto a apreciación estética del territorio.La idea de paisaje como realidad física está estrechamente vinculada con la funcionalidad el medio. De forma continuada, a través de los siglos, el hombre ha tallado sobre el territorio los signos de la cultura del trabajo desarrollada a través de sus diversos oficios,La idea de paisaje como apreciación estética del territorio surge a partir de la observación placentera de la naturaleza, que va también unida a la experiencia del caminar y del mirar.Este último concepto cobra especial importancia en el siglo XVIII en el cual surgen dos nuevas categorías estéticas, la de “lo sublime”, dentro del Romanticismo, y la de “lo pintoresco”. Mientras que “lo sublime” plantea el paisaje como medio de comunicación emocional de sentimientos, grandeza, miedo o soledad, a través de la representación de grandes montañas, abismos o desiertos; la categoría de “lo pintoresco”, en contraposición,  se centra en la representación de motivos intrascendentes de la naturaleza como pueden ser conjuntos de árboles, rincones rurales o animales domésticos. Podemos decir que “lo sublime” muestra la grandeza de la naturaleza frente al ser humano, y “lo pintoresco” plantea una naturaleza antropométrica, de escala humana...